Los hits del piano, con banda
En este «menú degustación» de conciertos para piano, se presentan pequeñas muestras del virtuosismo pianístico a lo largo de su historia.
Beethoven elabora un diálogo entre el piano y la orquesta donde la sonoridad imponente del grueso contrasta con la brillantez y ligereza del solista.
El elegante diálogo se convierte en una lucha en Rachmaninov y Shostakovich, haciendo ya uso de todo el teclado y aprovechando la potencia del gran piano de conciertos frente a la orquesta sinfónica.
En su Rhapsody in Blue, Gershwin integra el piano en la orquesta como uno más, y experimenta combinándolo con diferentes instrumentos para conseguir timbres únicos en la obra.
¿Por qué banda?
Aunque las versiones originales de estas piezas son para piano y orquesta, la banda sinfónica aporta una mayor brillantez y mantiene la potencia sonora de la orquesta sinfónica respecto al piano.
Además, el lirismo de la cuerda no se pierde, sino que incluso toma más relieve gracias a la presencia de los instrumentos de viento-madera.
Esto se combina con la claridad rítmica que ofrecen los instrumentos de viento-metal y percusión, los cuales son muy agraciados en compositores como Shostakovich y Gershwin.
Programa
L. v. Beethoven – Concierto nº 2, Op. 19 (III. Allegro molto)
S. Rachmaninov – Concierto nº 2, Op. 18 (I. Allegro molto)
D. Shostakovich – Concierto nº 2, Op. 102 (I. Allegro)
G. Gershwin – Rhapsody in Blue

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